
Las patas están adaptadas para la bipedestación;
es decir, para poder mantenerse de pie. Su forma está determinada
para la función: dedos fuertes para prensión, largos y finos
para posarse sobre las plantas acuáticas, fuertes y amplios para
la carrera, membranas interdigitales -- palmeado -- para nadar.
Habitualmente cada pata tiene cuatro dedos, tres hacia adelante y uno hacia
atrás. Algunas aves tienen dos dedos hacia delante y dos hacia atrás,
como los pájaros carpinteros y los tordos. El avestruz cuenta solamente
con dos dedos hacia adelante. El tarso está cubierto, como los dedos,
por escamas.