Anualmente, técnicos estadounidenses
y mexicanos, realizan el censo de aves migratorias de la familia Anatidae:
cercetas, patos, gansos y mergos. Estos estudios conjuntos son el resultado
de los tratados internacionales firmados entre el Canadá y los Estados
Unidos de América en 1916 y entre EUA y México en 1936.
La mayoría de las aves acuáticas de Norteamérica anidan
en el Canadá, Alaska y el norte de los Estados Unidos, e invernan
al sur de los EUA y en México.
Cada año, el inventario de patos y gansos se realiza en las zonas
de invernación de los Estados Unidos, México y parte del Caribe,
entre el 10 de enero y el 10 de febrero, por medio de observación
a bordo de aeroplanos. Las cifras son estimadas visualmente por observadores
entrenados.
Los centros de investigación ecológica, creados a lo largo
de nuestro país, desde California a Yucatán, destinan algunos
recursos humanos y financieros para el estudio de las especies migratorias
o las localidades donde estas aves invernan. Además, en los estudios
de impacto ambiental y de ordenación ecológica, las aves migratorias
ocupan un lugar destacado, pues la legislación nacional e internacional
las protege.