Como resultado de las investigaciones que
han acumulado los ornitólogos tanto profesionales como aficionados,
se han podido elaborar programas locales, nacionales e internacionales destinados
a la conservación de las aves.
Estos programas tienen dos finalidades específicas: brindar la protección
adecuada, combatiendo la pérdida de especies y favorecer su desarrollo
merced a la creación de reservas y refugios.
ORGANIZACIONES INTERNACIONALES Y NACIONALES
Los sectores intelectuales han creado organizaciones nacionales e internacionales
cuyo papel fundamental es dar la voz de alarma y establecer programas operativos
que permitan la protección de especies en vías de extinción,
regulen el tráfico ilegal de plantas y animales, conserven hábitats
y ecosistemas, fomenten la investigación ecológica, y prueben
métodos y sistemas que permitan un uso racional y sostenido de los
recursos naturales.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
y los Recursos Naturales, creada en 1922 junto con el Consejo Internacional
para la Preservación de las Aves, el Fondo Mundial para la Protección
de la Vida Silvestre, la UNESCO a través de su programa El Hombre
y la Biósfera, son algunas de las organizaciones internacionales
de mayor prestigio en la conservación de los recursos naturales.
Muchos de sus programas son apoyados por gobiernos nacionales y fundaciones
e instituciones privadas, que otorgan fondos para establecer programas de
protección de aves y de los hábitats en donde viven.
En México, como en muchos otro países durante las últimas
décadas han surgido organizaciones no gubernamentales que apoyan
a grupos sociales y establecen programas de protección como, por
ejemplo, Pronatura, DUMAC
y la Fundación Miguel Alemán.
OBSERVADORES
Una parte del avance de la ornitología se debe a los observadores
de aves; debido a su experiencia y afición, se ha logrado acumular
una gran cantidad de información que, utilizada y analizada por los
ornitólogos profesionales, ha permitido avanzar en el conocimiento
de rutas migratorias, períodos de reproducción y nidificación,
número de especies en un área determinada, períodos
de vuelo y sitios de descanso.
Sin duda alguna, la creación de grupos, asociaciones y clubs de observadores
de aves debe ser una meta para los ornitólogos mexicanos.