Causas de la desaparicion de las especies

Contaminación

Los efectos de la contaminación sobre la poblaciones de ves han sido dramáticos. El uso de insecticidas clorados -- DDT -- si bien ha permitido aumentar la productividad agrícola y el control de insectos transmisores de enfermedades, ha ocasionado que a través de las cadenas alimenticias se concentren en los tejidos de muchas aves marinas de todo el mundo; se ha registrado una importante baja en la población de pelícanos por la marcada disminución en la tasa de nacimientos de polluelos, al debilitar los insecticidas sus cascarones.

La mortandad de aves marinas ha aumentado con los frecuentes derrames de petróleo ocasionados por averías de los grandes buques tanque, de los pozo petroleros de la plataforma continental y de los oleoductos, desastres ocasionados directamente por la falta de previsión y el descuido del hombre.

Las redes de pesca en mar abierto matan a miles de aves. Las líneas de transmisión eléctrica de alta tensión son otro factor de mortandad de aves migratorias. En varios países, dichas líneas están marcadas con esferas de colores para evitar el choque de las aves en vuelo.

Pérdida de hábitat


Todos los seres vivientes necesitan un lugar donde vivir, un hábitat. Entre más especializado y restringido sea el hábitat, mayor facilidad hay de destruirlo. El desarrollo industrial y tecnológico del hombre ha destruido numerosos hábitats, con la consiguiente extinción de las especies animales y vegetales que albergaban.

La causa principal es, sin duda, la tala de bosques para la agricultura y la utilización de la pulpa de madera para fabricar papel; el pastoreo excesivo que convierte los prados en desiertos y el drenaje de las zonas pantanosas.

La pérdida del hábitat se lleva a cabo igualmente por competencia con otras especies de aves o de otros animales que naturalmente no existían en la zona. Así, especialmente en las islas, la introducción voluntaria o involuntaria de depredadores y otras aves ha hecho que las especies locales se vean seriamente afectadas.

Cacería comercial y tráfico de animales silvestres


La cacería, junto con la colecta de huevos, puede poner en peligro a una especie de ave.

Un caso singular lo constituyen las guacamayas y pericos de México, cuya comercialización ha provocado una importante disminución de sus poblaciones. La afición por poseer aves vistosas, como loros y guacamayas, en cautiverio, ha hecho igualmente que numerosas especies se encuentren en peligro de extinción o se hayan extinguido, como es el caso de la guacamaya roja.

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© 1996, Sergio E. Avilés/Museo de las Aves de México
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